Estimado Sr. Director del Diario 'El Norte de Castilla'.
Como asiduo lector de su Diario me gustaría que publicara la elegía que podrá leer usted a continuación, en su sección 'Cartas al director', como conmemorativo hacia un exprofesor muy querido que falleció ayer y del que usted ha publicado su esquela hoy: Don Francisco Javier Pascual.
Así pues, espero ansioso que pueda concederme esta petición.
Un cordial saludo.
58 versos por la pérdida de un gran maestro.
Postrado aquí, ante una hoja
con la mano de quebranto
apoyada sobre mi hombro,
mirando hacia la ventana
creo verte a lo lejos, en la tapia.
Te siento cerca y distante,
sordo para los muertos
y mudo para los vivos,
el maestro de la lengua
y de la literatura.
Nos enseñaste a sentir
a un poeta en carne viva,
¿Por qué privarte la vida?
Aún hay tiempo, de dar
la última clase al mundo
o a los que en él
hoy te escuchan.
Sea bien de lengua,
bien de literatura
siempre supiste enseñarnos
a cerca de la vida.
¡Qué triste es hablar de vida
sin ya, cruces de palabras!
¡Qué efímero es el recuerdo
que poco a poco se olvida!
¡Qué efímeras mis palabras!
¡Qué efímera poesía!
¡Qué triste se hará el pesar
y cuánta melancolía!
Pero mira adónde vas,
A un mundo de poesía:
donde Bécquer y Lorca están
junto a Neruda y Salinas
y demás grandes artistas
que aplauden desde la tapia,
tu llegada, tu venida.
No mereces un lamento,
que te elogien con sonrisas,
al grande Javier Pascual
amante de poesía.
Maestro de los maestros
donde te lleve la vida.
Maestro de los maestros
en tu memoria y la mía.
¡Qué ansiosa fue dama negra
al privarnos tu compañía!
No te olvides de tu gente
que llora con alegría.
Que te quería en la noche
y más te quería en el día.
¡Qué efímero es el recuerdo
que poco a poco se olvida!
¡Qué efímera despedida!
Al maestro de la lengua
ya sea en muerte o en vida.
Al amigo que nos deja
y a su silencio.


