RENFE ha cambiado el último tren que une Asturias con Castilla y León y en la práctica duplica el precio del billete. El Pío Baroja que viajaba de Gijón a Barcelona pasando por distintas localidades castellanas ha sido sustituido por un Trenhotel, en teoría más cómodo y que reduce el trayecto en dos horas. Sin embargo, con este tren sólo se pueden adquirir butacas de categoría turista sentado a partir de León. Para viajar en él desde Asturias a León, Sahagún o Palencia, por ejemplo, es necesario adquirir coche-cama, aunque el trayecto sea inferior a cuatro horas y se llegue al destino antes o poco después de la medianoche, con lo que la cama no es necesaria. Esto hace que el precio mínimo de un billete en este convoy sea el doble que uno normal. El precio entre Gijón y León pasa a costar la desorbitada cifra de 46 euros, a Sahagún 50 y a Palencia 54. Este hecho es aún más grave porque se trata del último tren del día, dado que el anterior sale de Gijón a las 18.15 horas, cuando la mayoría de las personas aún están trabajando. Por si esto fuera poco, el trayecto, según a qué destino, en vez de reducir aumenta. A Palencia, por ejemplo, tarda media hora más.


