Recientemente Salamanca se ha visto involucrada en la nueva 'parida' de su alcalde (LANZAROTE) cuya idea (lanzarotada)es el cambio de nombre de diferentes calles solo para dejar 'un recuerdo' (entre otros) de su mala forma de gobernar,hay que ser corto y torpe para creer que con semejantes absurdos uno será bien recordado,evidentemente hay que añadir que los concejales y policia afines acompañan estas salidas de madre desgraciadamente en salamanca aun permanece el último reducto (o dinosaurio) de la era franquista del ordeno y mando,lástima para nuestra promoción externa como ciudad progresista y culta,tambien hay que hacer mención de la poquita ciudadanía que se ha opuesto a esta mamarrachada ,un indicador más del grado de pasotismo e indiferencia que asola esta ciudad


