SOBRE LA EMPRESA ALRESA “EL ACUEDUCTO”
¡ Adiós Choricera, adiós !
Estos días se está anunciando a través de todos los medios de comunicación de esta capital, que por parte de la administración concursal, se va a llevar acabo en los próximos días el proceso de liquidación con la empresa Primayor Elaborados –antes ALRESA- para presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) -otro mas de los que ha sufrido-. Por otro lado, la Junta está interviniendo para ver la posibilidad de encontrar un futuro comprador u otra solución que sea factible a fin de seguir manteniendo la actividad en la misma.
Mucha pena me da, pues allí pasé yo más de la mitad de los años de mi vida, y por tanto, quieras o no llegas a coger cierto aprecio y apego.
En esta Compañía –como ahora llaman a las empresas- y sobre todo al principio tuve puestas todas mis ilusiones, pues era joven, tenía un puesto estable y fijo, como la mayoría de los trabajadores. Esta empresa, una de las más grandes de Segovia, ha dado de comer a numerosas familias durante muchos años, yo recuerdo que por la década de los años 70 había una plantilla de unos 500 trabajadores; (hay que tener en cuenta y fijarse en el censo del número de habitantes que Segovia tendría por aquella época respecto a la actual, pues entonces 500 personas trabajando en una misma empresa eran muchísimas para lo que era Segovia, en los años 70) de los cuales, -me refiero a los trabajadores- casi la mitad eran mujeres, mujeres y hombres que empezaron desde muy jóvenes su primer puesto de trabajo y a forjarse un futuro con muchas ganas e ilusión.
Todo iba de maravilla mientras lo llevaba la familia Postigo-Pascual, fueron años de bonanza para ambas partes –empresario y trabajador- después vinieron unos compradores, y luego otros, y otros, hasta que enfermó, y hoy su enfermedad es crónica y, aunque sea duro decirlo prácticamente mortal.
En aquel entonces, y a consecuencia de lo que se veía venir, yo escribí una crítica en modo de poesía que llevaba por título ¡hay de la fábrica! Algunas personas se jactaban de lo que yo decía, pero era un presentimiento que por desgracia al final se ha convertido en realidad.
Ahora quizás la cierren. Una empresa, no corresponde en su totalidad al empresario, pues toda empresa se compone de dos ramas importantes; por un lado la función del empresario que debe cumplir con su certero criterio de llevarla por el buen camino, y por otro lado también es en gran parte de los trabajadores. Por supuesto que sin empresario no hay empresa, pero… ¿y sin trabajadores…?
A continuación transcribo un párrafo de un artículo que en fecha 13 de Agosto de 2007 envié a los medios de comunicación de esta ciudad, y que llevaba por título: SOS CHORICERA (ALRESA).
“Son Obreros Segovianos de ésta fábrica los que necesitan una urgente solución a los problemas planteados en esta empresa que nació en Cantimpalos hace más de 100 años y ahora está atravesando la mayor crisis de su historia, Es una situación muy delicada, lo que está llevando a sus directivos y representantes de los trabajadores a estudiar una pronta y rápida solución al problema planteado. Se trata, según fuentes conocedoras, de un problema financiero que viene arrastrado de hace ya bastantes meses, no encontrando por el momento una solución definitiva y satisfactoria”.
Mucho tiene Segovia y los segovianos que agradecer a la familia Postigo-Pascual de aquella genial idea que tuvieron de implantar aquí su gran industria.
En el supuesto de que hoy fuera todo al “garete” (Dios quiera que no), y desapareciera esta empresa por cese de su actual actividad, hay que tener mucho ojo con lo que van hacer con este edificio y de su emblemática torre de ladrillo, y a lo que pudiera ser destinado, pues esta fábrica construida a finales de los años 60 por el arquitecto Don Francisco de Inza tiene unos caracteres arquitectónicos bastante especial, y este edificio, según tengo entendido, está protegido por Ley como monumento histórico e industrial, por lo que no pueden hacer cualquier cosa con ella y acaso ni modificar su estructura.
JOSÉ Mª RICO SANTAMARÍA
(Jubilado de ALRESA “La Choricera”)


