FTV.- En la ganadería de Antonio Bañuelos en Hontomín, un paraje acogedor de la provincia de Burgos, se celebró la semifinal del I Certamen de Tentaderos “Ciudad de los Almirantes”, enormemente disputada a juzgar por las calificaciones recibidas por los aspirantes a conquistar el título de triunfador. Título que se dilucidará hoy en el Coso del Carmen en Medina de Rioseco.
En esta ocasión, la semifinal eliminatoria de seis de los doce participantes resultó muy reñida, alzándose al final con el triunfo el novillero de El Tiemblo (Ávila) Pedro Luis Cabrero, quien obtuvo 57 puntos en las siete actas que lo valoraron. Por detrás de él quedó Ángel Jiménez de Medina de Rioseco con siete puntos menos que el vencedor. La tercera posición fue para Pablo Santana de Valladolid con 49; la cuarta posición se iría a Juan Ignacio Avendaño que obtuvo 45 puntos; la quinta plaza fue para Juan Antonio Terrón Santos y por último en sexto lugar se clasificó el vallisoletano Adrián Gómez.
Estos seis novilleros son los que disputarán la final mañana a partir de las 12 del mediodía en Medina de Rioseco, procediéndose a la entrega del premio al mejor de estos seis aspirantes a torero.
Las reses lidiadas por Antonio Bañuelos y presentadas a esta semifinal eliminatoria resultaron bravas y encastadas cuatro de ellas; con ciertos problemas una y bronquita, escasa de fuerza pero repetidora la que cerró la sesión que, por cierto, estuvo seguida por un numerosísimo público proveniente de Vitoria y Santander que se había desplazado con autocares a visitar la ganadería burgalesa y que aprovecharon la jornada para seguir este tentadero.
El picador que actuó soberbiamente, interpretando la suerte a ley y con galanura fue, Pedro Iturralde quien desarrolló un tercio de varas sensacional en todos los sentidos, apoyando e indicando con explicaciones atinadas el desarrollo de la lidia.
Por su parte el ganadero Antonio Bañuelos que lidiará este año prácticamente diez corridas de toros, mostró su satisfacción por la tienta celebrada y la semifinal que viene a desarrollarse en su casa desde hace varios años.
Los llamados toros del frío, tienen un buen lugar en donde criarse, forjar su bravura y llegar a la lidia con toda la fuerza y pujanza que hoy día se precisa.
Entre los asistentes a la tienta se encontraba Luc Jalabert quien siempre dio su comentario experto, atinado y lleno de profundidad ante las faenas de los muchachos.


