El Gobierno parece decidido a subir los impuestos. Aunque “doloroso” me parece inevitable que en tiempos como los que estamos viviendo, donde hay que procurar la cobertura social de aquellos que peor lo pasan, todos tengamos que colaborar para obtener el dinero que lo haga posible.
Pero, naturalmente, lo justo es que aporte más quien más tiene. Y digo esto porque, a la vista de las declaraciones que hemos conocido, parece ser que “los ricos” pueden dormir tranquilos, ya que nadie se va a atrever a tocar las famosas SICAV, esas más de tres mil Sociedades de Inversión de Capital Variable, que es el lugar donde las grandes fortunas ponen a resguardo sus inversiones, y que tributan un raquítico 1% . Para ellas no habrá incremento tributario.
Es decir que en este país, ya gobierne la derecha o la izquierda, los “esfuerzos solidarios” en forma de impuestos, los pagamos siempre los mismos: los asalariados y las sufridas clases medias, aquellos que con muchísimo esfuerzo y sacrificio consiguen ahorrar cuatro duros, nunca los que más tienen.
De modo que, al parecer, ante la penuria económica que vivimos, el Gobierno no tiene intención, ni de reducir el inmenso gasto público, ni de tocar las grandes fortunas. Estupendo señores políticos.


