En el salón de actos de las Casas del tratado fue presentado el CD musical titulado 'Por mi camino' donde se recogen trece canciones, compuestas, interpretadas y realizadas por Rubén de Vega, un muchacho de Tordesillas creador hace algunos años del grupo musical Mision DAF tristemente desaparecido.
Allí estuvieron muchos vecinos arropando la presentación de esta obra musical de un joven intérprete tordesillano, compositor además, que ha conseguido poner en marcha un abanico de canciones estupendamente arregladas por Kaunax Music y editadas y mezcladas por Armando Records que llegaron a cuantos tuvieron oportunidad de oírlas en directo y en Tordesillas.
La emoción contenida en la presentación por parte de Rubén al agradecer a su mujer y su familia por haberle comprendido y apoyado en la realización de esta obra musical.
La verdad es que a quien esto escribe le satisfizo sobremanera, no sólo la puesta en escena sino la modulada voz de la que hace gala el intérprete Rubén de Vega en todas y cada una de sus canciones.
Comienza el disco con una canción titulada 'Si la envidia fuera tiña', acortada en la denominación popular como “mentirosa” por ser ese el estribillo repetitivo. Luego un auténtico poema lírico titulado 'Por mi camino' introduce a la 'caja de los recuerdos'. Sin solución de continuidad continúan 'Entre dos cielos', 'Ni contigo ni sin ti' y 'por qué no'.
La segunda parte del CD musical entra con interpretaciones llenas de sentimiento, alegría, verdad y emoción incontenida como en 'tú, y solo tú'; 'nada de nada', 'si tú supieras' o 'esta vez no'. La obra concluye con una canción dedicada a 'mi vecina Margarita' simpática y cariñosa hacia una chica cualquiera.
He dejado dos de las canciones para el final 'Así es mi niña' y 'necesito verte', pues son en las que Rubén ha puesto un poco más, si cabe, el alma y el sentimiento de amistad.
Él mismo dice que “desde 1986 y tras haber grabado dos trabajos anteriores, con gran esfuerzo y mucho tesón me lanzo una experiencia nueva para mí en el entorno musical: la de dirigir y producir mi propio disco a mi antojo y desamparo, con la esperanza de llegar a todo el mundo y hacer que disfruten con mi música”.
En fin, Rubén de Vega, un tordesillano hijo y nieto de músicos locales ha dado una muestra más de lo que se puede hacer con tesón, esfuerzo y trabajo. Buenas son ahora las Navidades para hacer este regalo, ramillete de canciones, sembrado con la ilusión. Nadie ha contado aún lo que sucedió la otra tarde en las Casas del Tratado, pero algo quedó claro que uno de los nuestros puso la letra y la música de un futuro esperanzador en la canción.


