Sinceramente, en “Pilarica” nos faltan muchas cosas, ya lo creo, pero tenemos algunas que para sí quisieran otros barrios y que paso a reseñar.
En el margen izquierda de la calle Puente de la Reina, una zona en la que en su día se lucho para evitar que se construyeran pisos a mansalva, tenemos el casco viejo del barrio compuesto por casas bajas. Daremos las gracias a los políticos de turno por si algo tuvieron que ver.
Positiva también la derecha. Incluyendo Templarios y demás. Tenemos Farmacia, Pescadería, Bares, Carnicería, Fruterías, Peluquerías, y todo regido por gente estupenda que aunque no siendo del barrio, es como si fuesen. Por si fuera poco hasta fían cosa que hoy día no es habitual.
No se me olvida la plaza de “El ENCUENTRO DE LOS PUEBLOS”, que nombre tan ¡bonito! Aquí se encuentra nuestro”CENTRO DE MAYORES”. Digo nuestro porque así lo considero, no soy una jovencita. Por otra parte este CENTRO creo que es como el subfruto de una herencia, que nos dejo alguien a todos los mayores. El que quiere lo disfruta, el que no, se lo pierde. Hay cosas muy aprovechables.
El Paseo del Cauce. Aquí, “La Esgueva”, en abrazo permanente con el barrió y bajo la hermosa mirada de sus paseos engalanados, protegidos, y custodiados por plantas y árboles, nos brindan, sobre todo en el buen tiempo, el disfrute de unos atardeceres estupendísimos.
Tenemos que destacar la cercanía de la Pilarica con las plazas más emblemáticas de la ciudad como son la plaza Mayor, Portugalete, Universidad, Santa Cruz, Madrid, España, Circular… ¿Esto no les parece positivo?
No podemos olvidar nuestro Centro Cívico que fue tan esperado, tan deseado y tan querido. Nació donde tenía que nacer, en el mejor sitio y en el mejor momento. Ahí está, prestando sus servicios a todos, sin límite de edades, culturas, colores, etc., Y la adosada plaza de Ventura Alonso, casi recién estrenada de nombre y que perdurará en el recuerdo de tantos hombres y mujeres que convivieron con él, siendo niños y adolescentes,
Nuestra Parroquia, regida por jesuitas, motor del barrio desde el sesenta y ocho del siglo pasado. Casi nada. Resulta imposible calcular el número de personas que cruzaron la puerta de la casa y locales de estos Jesuitas. Gente de todos los colores. Religiosos, Políticos, Culturales. ¡Gracias chicos!


