Escribo esta carta al sr. Director de este prestigioso períodico, porque soy un indignado más ante la parsimonia de las Administraciones Públicas y todos sus burócratas.
Me identifico como un vecino más del municipio de Bernardos en la provincia de Segovia. Hace más de cinco años me mude a las afueras de mi pueblo, por aquel entonces nadie habitaba por esas zonas. Curiosamente, ha sido mejorar las comunicaciones e infraestructuras en esa área alejada del pueblo, y todos los agricultores se han desplazado allí para aplicar las químicas sobre sus productos agrícolas. Tal es la situación, que llevamos más de tres años tragando polvo, respirando el hedor de dichas sustancias nocivas, y aguantando dolores de cabeza y ruidos constantes toda la noche. Nosotros somos gente humilde y trabajadora que queremos descansar por la noche para mañana poder trabajar, pues todavía conservamos esa suerte.
La cosa es que hemos recurrido ante todo tipo de AA.PP. y todas han hecho oídos sordos sobre todo esto. La Guardia Civil de SEPRONA, los doctores sanitarios de los centros médicos más cercanos al municipio, el sr. alcalde y su Ilmo. Ayuntamiento de Bernardos, la Junta de Castilla y León, y todo un largo etcétera interminable. Da igual. En el mundo de la política, todo da igual. Desgraciadamente en este mundo en el que vivimos, priman más los interes individuales y políticos de cada uno, que el bienestar de sus ciudadanos.


