Castilla
Que se pare el tren
Que me quiero subir,
No pases de largo
Que me esperan.
¡Para! ¡Para!, ¡sube!, ¡sube!
Que me bajo,
No, sube, ¡ven aquí!
Castilla, desde el tren cómodo,
Ahí, imperturbable, quieta,
En el túnel del tiempo.
Tranquila, sabia, profunda.
Fuerte e hidalga,
Castillo y tierra.
Chopos enfilados y ríos en calma, lentos.
Campos callados, casi dormidos.
Meseta inmensa,
Mar de interminables líneas de colores bellos
Olor a antiguo, recio.
Que no se pare el tren,
Que me deje seguir
Contemplando la magia de mi tierra amada.
¡Castilla sobria!
¡Castilla al fin!
Autor: Vitaliano de la Cruz


