MICIECES DE OJEDA HOMENAJEA A SU PÁRROCO D. BUENAVENTURA GARCÍA
El pasado sábado día 7 todo el pueblo de Micieces rindió un cálido homenaje a su párroco con motivo de sus bodas de oro sacerdotales. No es frecuente, ni fácil, ni sencilla la permanencia de cuarenta y siete años en cualquier tarea y tampoco en el desarrollo de la tarea pastoral. Han sido 47 años en los que han ocurrido muchas cosas, la gran mayoría ya casi ni se recuerdan, pero quedan la sensación y los sentimientos que se han ido acumulando en nosotros.
A lo largo de todo este tiempo, al margen de otras, tres han sido la características que han hecho posible esta permanencia: la sencillez, la naturalidad y la disponibilidad. D. Ventura ha vivido entre nosotros y con nosotros como una más, sin hacer gala de nada, simplemente como uno más. Un estilo de vida que, después de estos 47 años, no ha pasado inadvertido.
D. Ventura ha logrado que los momentos difíciles fuesen fáciles y los complicados sencillos. Quizás esto en el fondo sea la clave de que hoy todo el pueblo se haya volcado en este homenaje de gratitud.
La Eucaristía y la comida han centrado este homenaje. La Eucaristía ha resultado especialmente emotiva con la participación de los fieles en las lecturas, cánticos , ofrendas y Salve final cantada a la Virgen de la Calle, patrona de Micieces.
Una foto de todos los asistentes, una placa sobre un monolito y la plantación de un árbol contarán a las futuras generaciones este acontecimiento.
Los aplausos a D. Ventura se repitieron varias veces tanto en la Eucaristía como en la comida, aflorando en su rostro y en de muchos de los presentes la emoción que hacía evidente que se estaban viviendo unos momentos especialmente intensos y emotivos.
Micieces de Ojeda, 7 de agosto de 2010.
Jerónimo Bravo Becerril


