Aprovecho este medio para expresar mi gratitud a todas aquellas personas que auxiliaron a mi madre el pasado día 13 de enero, tras sufrir una caída al bajar de un autobús de la línea 6 en la plaza Madrid. A los que se quedaron con ella hasta que yo llegué, a los policías municipales y los servicios sanitarios que la atendieron y al personal del 'Río Hortega' por su excelente trato. Una gran muestra de HUMANIDAD; cosa que no mostró el conductor de dicho autobús cuando arrancó dejando tirada en el suelo a una señora de 68 años, con un carrito de bebé, que resultó tener una fractura vertebral. No quiero pensar que todo esto no hubiera ocurrido de haber efectuado la parada aproximándose más al bordillo y empleando el sistema que hace que el autobús baje (que para ello están equipados). Prefiero ni imaginar que mi madre no estaría ahora inmovilizada en una cama de hospital por tiempo indeterminado, pendiente de una posible intervención. Ánimo mamá, que saldrás pronto de ésta. Porque tú si que eres una persona de una gran HUMANIDAD.
(Definición de humanidad: Compasión, altruismo y otros rasgos morales positivos).


