Hay “españoles en el mundo” que pueden optar por tener un contacto con su país de origen a través del canal Televisión Internacional. Y hay otros que parece ser que no tenemos ni la opción ni el derecho a esto. Desde el 2 de octubre 2009 no es posible recibir TVEi desde el canal digital SKY, al parecer por un desacuerdo económico entre SKY y RTVE. La página web de RTVE informa que se puede acceder a esta emisión a través de unos parámetros de satélite que para mi suenan más a chino que a castellano. TVE echa la culpa a SKY, SKY echa la culpa a TVE, pero somos los demás los que nos quedamos sin ver La señora, los informativos o Cuéntame.
Es posible que seamos unos 30.000 inmigrantes españoles en el Reino Unido. Puede que no tengamos televisión española, pero en mi casa nunca faltan las cartas tanto de Rajoy como de Zapatero animándome a votar por su partido en la época electoral. Agradecido queda su interés electoral y puntual, pese a las promesas incumplidas de mejorar el susodicho canal.
El problema no es sólo la falta de emisión en Irlanda y Reino Unido. Después de casi diez años en el extranjero, la comunicación entre ambas empresas es desesperante: ni SKY sabe lo que TVEi emite diariamente, ni el espectador puede verlo, ni grabarlo, ni nada (excepto una minoría con grandes dotes de adivinación). Con esta falta de información, personalmente era (y es) imposible sentarse a ver nada excepto el telediario, eso sí, puntual e infalible. Con este trato al espectador, ¿cómo espera TVEi tener una audiencia semifiel?
No olvidemos que TVEi no es sólo para estos “españoles en el mundo”, sino uno de los modos más efectivos de educar y enseñar nuestra lengua y nuestra cultura a través del método audiovisual. Como profesora de la lengua castellana, me avergüenza comparar TVEi con su competidor, el canal francés TV5 Monde. No sólo cuenta con series fenomenales de aprendizaje del francés, dirigidas tanto a adultos como a jóvenes y adolescentes, sino que además cuenta con su sistema de subtitulación a tiempo real con el cual sí es posible y ameno aprender el idioma sin dificultades. En España seremos una de las mejores empresas de doblaje (si no la mejor), pero no somos capaces de desarrollar una emisora audiovisual que apoye realmente la enseñanza de una lengua tan en boga como es la nuestra. Perdidos, True Blood, Dexter, Hermanos y Hermanas… las series anglosajonas se doblan y sus capítulos se emiten casi simultáneamente a los países de origen en la Cuatro y la Sexta, y ¿no somos capaces de invertir en nuestra propia cultura y nuestras series autóctonas? ¿somos incapaces de promocionar una lengua y una cultura que tanto elogian algunos al compararnos con otros países?
Les ruego al Ministerio de Cultura, a La Consejería de Educación, a RTVE y al Instituto Cervantes que “se pongan las pilas” y actúen de una vez por todas antes este contratiempo. Mejoren la propuesta, ofrezcan subtítulos y ante todo, sean serios con el espectador de “a pie”.


