En plena campaña de prevención de la gripe A, no se explica cómo es posible que en la Escuela Oficial de Idiomas de Valladolid no se disponga de dispensadores de jabón ni de secadores de manos en los aseos. De nada sirven los trípticos informativos repartidos en el centro para fomentar la prevención, si ni siquiera se pueden adoptar unas mínimas medidas higiénicas.
Este problema necesita solución.


