Son las campañas electorales especialmente proclives al exceso y la desmesura en las manifestaciones de los políticos. Unos y otros no se recatan en dirigirse todo tipo de acusaciones, a veces con bastante mal estilo, incluso faltando a la verdad o maquillándola interesadamente. Todo parece valido (aunque desde luego no lo es), para
resaltar los propios méritos y devaluar los del contrario.
En estos últimos días de la campaña, dos “desmesuras” de expresión, han resaltado sobre las demás. Una se la debemos a Leire Pajín, y otra a Mayor Oreja.
La primera, nos ha dicho, sin temblarle la voz, que estemos atentos al próximo acontecimiento histórico que se producirá en “nuestro planeta”: la coincidencia en breve de la Presidencia de Obama en EE.UU. y la de Zapatero en la Unión Europea. No se si,
aparte de la Sra. Pajin, el resto del planeta Tierra será consciente de tan extraordinaria convulsión histórica, pero habrá que permanecer atentos, tal como ella solicita.
El segundo se ha despachado en un mitin con la declaración de que, el Sr. Camps, no solo en el mas honorable de los valencianos, sino en el mas honorable de los españoles.
¡Ahí es nada!, Es de alabar la lealtad de D. Jaime a su compañero de partido, pero quizá no convendría ser tan entusiasta con esas “adhesiones inquebrantables”.Eso en cuanto a las “desmesuras”.
Lo que ya entra de lleno en el capítulo de “excesos”, y me parece más grave, es que el Sr. Blanco desvele datos sobre la seguridad de un ex Presidente del Gobierno Eso es un asunto demasiado serio como para manejarlo con frivolidad en el “fragor de la batalla” electoral
¡Señor, que ganas tengo que llegue el domingo y las aguas vuelvan a su cauce!.


