ESTEBAN VELASCO VERANO
Mi homenaje
Todavía aturdido por el impacto que me ha supuesto vuestra marcha, y si las lagrimas que empiezan a brotar de mis ojos me lo permiten, voy por que lo necesito, a ordenar un montón de reproches y recuerdos que deambulan en mi cabeza desde lo ocurrido en Husillos (Palencia) ese fatídico domingo 18 de diciembre de 2011 y que a buen seguro recordaré el resto de mis días.
Debo admitir que en estos momentos me embarga un sentimiento extraño, sobre el de una pena sin limites, trato de entender otros que al ser en estos momentos un ser especialmente sensible y vulnerable, se han instalado en mí, me refiero a la impotencia, la decepción, la gratitud, la bondad, la templanza y sobre todo a un montón de maravillosos recuerdos.
Sobre todos ellos, y siempre que las lagrimas que ya gotean sobre el teclado me lo permitan, quiero y necesito hacer un breve relato
Es un relato homenaje a un amigo al mejor de los amigos, Esteban. Pero no por eso voy a omitir sentimientos que tienen que ver con el reproche o la decepción, Esteban: te reprocho que siendo como eras una persona especialmente ordenada y previsora te hayas “ido” sin avisar ¡¡no veas que duro resulta “reiniciar” la vida sin vosotros!!
Aunque me defino como no practicante religiosamente hablando, sí participaba de la creencia en la existencia de algo o alguien que “desde ahí arriba” imponiendo su supremacía velaría por todos, ahora no puede por menos de dudar y ¡¡manifestar!! mi decepción y enojo por lo injusta y desafortunada actuación que ha habido permitiendo sucedan cosas como esta.
A partir de aquí, acometeré lo que me resulta mas sencillo, reconocer y agradecer públicamente haber sido uno de los muchos afortunados que en el día a día o a través de las innumerables “escapadas” que junto a nuestras esposas hemos llevado a cabo, he podido disfrutar de tu confianza, bondad, honestidad, sabiduría y por supuesto de un montón de buenos recuerdos que confío me ayuden a vivir sin vosotros.
Si serías buena persona que tu querida esposa y compañera de toda la vida, y que en el primer momento del accidente hizo un quiebro a la muerte, al enterarse de que tú no habías tenido la misma suerte, decidió acompañarte en esta vuestra “última escapada”, sellando así, la más maravillosa muestra de amor entre dos personas.
Desde lo más profundo de mi corazón, recibe mi más sentido ¿Por qué?
G.R.A.


