Cínicos
Me acuerdo cuando empecé a estudiar Filosofía, de la Escuela Cínica Griega, que data de los siglos III y IV antes de Cristo, esta escuela, cuyo fundador fue Antístenes, su nombre le viene de la palabra griega “perro”, y alude a este animal por su vida sencilla y simple. Este hombre decía que la vida en sí, tiene todos los elementos necesarios para ser feliz y que no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita. Pues bien, esta palabra ha ido degenerando a través de los tiempos, hasta llegar al significado que le damos hoy en día. Cínica es una persona que no es sincera ni buena, ni en sus motivaciones ni acciones, y que tiene tendencia a expresar esta actitud mediante la burla y el sarcasmo. Eso es lo que les pasa a la mayoría de nuestros queridos políticos, pues ellos ante el ciudadano normal, ponen una cara y dicen unas cosas y después hacen todo lo contrario, salvo raras excepciones. Este gobierno, que menos lo de partido, se le han caído todas las siglas, puesto que ni es socialista, ni obrero y por supuesto, ni español, ya que en cada comunidad actúa de una forma diferente, según conveniencias. Estos señores han llegado al poder prometiendo muchísimas cosas, todas ellas maravillosas, y después han hecho todo lo contrario de lo prometido, y por tanto le podemos denominar como cínico. Un gobierno que nos promete que va a reducir el paro y que ha crecido hasta cifras que dan vergüenza decirlas, que iba a mantener el poder adquisitivo de los trabajadores y que está reduciendo los sueldos a los españoles y por lo tanto, empobreciéndonos a todos, que promete no subir los impuestos ni las facturas de las productos más básicos y deja que las compañías eléctricas suban un diez por ciento y que quieran subirlas aún más durante este año, que se tapa la cabeza con el precio del petróleo, que favorece los despidos, que ayuda a los más ricos, como a los banqueros y que al pueblo lo tiene cada vez más tieso, no ha cumplido en nada con lo prometido en la campaña electoral y por lo tanto, se ha ganado por sí solo la categoría de un gobierno cínico. No quiero decir, y los que me conocen bien, saben que paso de política, que los señores que parecen que van a coger las riendas, o sea los del partido de enfrente, sean mejores, porque no vean la imagen que están dando estos angelitos, comunidad por comunidad, pero esperemos que, si llegaran a gobernar, no sean tan cínicos como estos. Ojalá volviéramos a la idea de la escuela antigua griega y estos señores siguieran las normas de los cínicos griegos antiguos, es decir de no desear tantas cosas mundanas, porque la idea que dan la mayoría de ellos ahora mismo, es la de forrarse en el menor tiempo posible, aprovechándose de que han sido elegidos para su gloria y la de sus familiares, amigos y conocidos. Si dudan de estas cosas o le parecen muy fuertes, nada más tienen que investigar un poco en la vida de cualquiera de estos malos políticos y verán como se aprovechan de sus cargos para situar a miembros de su entorno próximo en los mejores puestos. Naturalmente, hay raras excepciones, pero desgraciadamente solo son eso, raras excepciones. ¡Qué pena de país, en qué manos está!
Joaquín Tomás Fortunati Cendrero


