Queremos dar las gracias, a través de este medio, a la Residencia Asistida de la Carretera de Rueda por las atenciones y los cuidados que han brindado a mi padre, Eduardo Aragón, que falleció el día 17 de enero tras una larga enfermedad. Especialmente, agradecer a todos los auxiliares, enfermeras y personal de la 2ª planta derecha donde él estaba. Gracias a Jesús y a Mª José por su profesionalidad y por las palabras de cariño que siempre teníais para él. No puedo olvidarme de Esmeralda, la persona que le cuidaba todas las tardes, gracias por quererle tanto. Continuad así, nosotros os estaremos siempre agradecidos.
Familia Aragón Fernández


